
Hacer ejercicio está muy bien, pero para hacerlo de forma segura y teniendo el control sobre nuestro cuerpo debemos tomar unas precauciones antes, durante y después de la actividad física que realicemos.
Una de estas precauciones o preparaciones es la hidratación, aunque existen cientos de bebidas supuestamente “deportivas” o para deportistas que puedes consumir, la mejor forma de hidratarte quizás sigue siendo el agua.
Es importante beber agua al realizar ejercicio físico, ya que cuando el cuerpo humano nota que le falta agua, disminuye el rendimiento para evitar perder más agua y esto se nota en los resultados. Según los expertos, perder un 2% de agua corporal durante un entrenamiento o ejercicio físico puede llevarte a bajar el rendimiento un 25%.
Además de la bajada de rendimiento, si tu nivel de hidratación baja considerablemente puedes sufrir mareos y sufrir una lesión.
Nunca debes esperar a tener sed para beber cuando estas realizando un ejercicio físico, el simple hecho de realizarlo es dar por sentado de que vas a perder agua si el ejercicio o actividad es intenso, por lo que debes llevar siempre contigo un botellín de agua y beber aunque no tengas sed.
Se recomienda beber medio litro de agua antes del ejercicio, otro medio litro de agua durante el ejercicio o actividad física intensa fraccionando la cantidad en porciones muy pequeñas y después del ejercicio beber agua hasta saciarse según lo vaya pidiendo el cuerpo.
Aunque normalmente los expertos recomiendan bebidas deportivas para ayudar al cuerpo a recuperarse, nunca se sabe si esas bebidas están libres de calorías y te van a ayudar a ganar peso en lugar de perderlo, por eso si estas adelgazando, lo mejor es el agua, ya que es lo más natural y “lo de toda la vida”.